Velada 2012-2013


Vallejo, D.F. 31/Diciembre/2012-1/Enero/2013. A las 21:00 horas del último día del año dio inicio el servicio de fin de año presidido por el hno. Enrique Arredondo. Después de realizar nuestra consagración el capítulo fue ofrecido a nuestro Dios por la hna. Edith Vallarta y así dar paso a las alabanzas que entonarían cada uno de los grupos que componen la iglesia del Señor.

La niñez de la iglesia fue la primera en entonar su alabanza, la cual fue escrita y dirigida por el hno. Efraín López Aguilar; los siguientes en pasar fueron los grupos de casados y casadas medianas que entonaron la alabanza “No hay amigo más hermoso”, para después pasar las misiones de las colonias Cuajimalpa, Laureles y Moctezuma con el himno “Junto a Ti”. Posteriormente la obra de la colonia Guerrero canto “Ayúdame a Amarle”; casados y casadas chicas “El Buen Samaritano”; el grupo de Solas “En mi corazón te llevo”, la juventud (hombres y mujeres) “Una Oración” y por último los casados y casadas grandes “Siempre te Amare”. Entre tanto que se llegaba el momento anhelado nuestro encargado el P.E. Bartolo Rojo Ochoa nos invitó a reflexionar en nuestro proceder en el año que terminaba y a valorar la bendición que recibiríamos.

A las 23:50 del último día del año 2012 el Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Dr. Samuel Joaquín Flores tomo el lugar que Dios le ha dado para recordarnos el tiempo en el que vivimos “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2° Corintios 6:2).  Lo cual nos hace confiar en su palabra de bendición y tomar las palabras de aquella viuda “Ahora conozco que tú eres Varón de Dios, y que la palabra de Jehová es verdad en tu boca” (1° Reyes 17:24) sabiendo que este año 2013 será un año de salvación para cada uno de nosotros; ya que esta bendición ha sido inspirada y aprobada por Dios, “Sino que según fuimos aprobados por Dios para que nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios” (1° Tesalonicenses 2:4) por lo cual rogamos a Dios que nos guarde muchos años más a su Ungido lleno de vida y salud. Al término del servicio los grupos de la iglesia ofrecieron un alimento, con el cual pudimos convivir como la familia de la fe que Cristo nos ha hecho por medio de su Apóstol.

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