“Conservemos esa imagen de Dios… Somos la imagen del Dios Viviente”


Hermosa Provincia, Guadal. Jal. 11/Noviembre/2012. Al término de la escuela dominical la iglesia de este lugar y miles más alrededor del mundo conectadas por los medio de comunicación tuvimos la bendición de ver y oír la presentación del Excelentísimo Apóstol de Jesucristo Samuel Joaquín Flores desde el balcón de la casa Grande.

Mensaje de amor en el que nos invitó a pensar diciéndonos “Tenemos una deuda con nuestro Dios, deuda que debemos analizar” pues al analizar todo lo que Dios ha hecho por nosotros no hay como cuantificarlo, ni cualificarlo pues es demasiado grande su amor para la comprensión humana pues nos ha amado desde antes de la fundación y creación del mundo eligiéndonos haciéndonos sus hijos y por ello debemos darle gracias en todo momento (Efesios 1:4). Pensar y comprender que el hombre es la creación más perfecta de Dios pues a diferencia de sus demás creaciones en el hombre hubo un especial cuidado pues su imagen y semejanza (Génesis 1:26), no en lo físico sino en la esencia de vida que puso en nosotros pues el Espíritu del hombre es parte de la gloria, eternidad y ser de nuestro Dios.

“Yo voy a ser imagen de Dios… Yo quiero ser imagen de Dios” fue la palabra de invitación del Embajador del Reino de los Cielos para que nos esforcemos por conservar esa imagen y semejanza ya que Dios creo al hombre perfecto; pero el hombre, por su libre albedrio se ha alejado de Dios quedando manifiesto y cambiando esa imagen de gloria por una imagen de perdición, como lo dijo el Señor Jesucristo “Sois de vuestro padre el diablo…” (Sn. Juan 8:44); pues a semejanza de Caín o Judas el hombre se ha alejado del Señor en lugar de buscar su amor y misericordia; pero los que hemos creído y esperamos en Él debemos de buscar la paz y tranquilidad por medio de la oración, cuando llegue la ansiedad, incertidumbre, angustia y tentación. “Líbrenos el Señor de querernos engañar a nosotros mismos” fue la palabra que nos advierte de estos peligros para no caer en ningún momento.

“Conservemos esa imagen de Dios… Somos la imagen del Dios Viviente” fueron las palabras de despedida del Varón de Dios que nos animan a conservar esa pureza, santidad y perfección que Dios ha puesto en nosotros. En la iglesia de Vallejo, D.F. tuvimos la bendición de ver esta transmisión en vivo y rogamos a Dios siga fortaleciendo llenando de salud y vida a su Santo Apóstol colmándole de su plena salud.

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